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Portrait of William Laud, Archbishop of Canterbury

Portrait of William Laud, Archbishop of Canterbury, by Unknown, oil, 1638
Portrait of William Laud, Archbishop of Canterbury, by Unknown, oil, 1638

Portrait of William Laud, Archbishop of Canterbury is an oil painting by the Flemish Baroque painting artist Unknown. It dates from 1638 and is held in the collection of the Hermitage Museum. The oil painting depicts William Laud, who served as Archbishop of Canterbury in the early seventeenth century.

About this work

Visión general

El Retrato de William Laud, arzobispo de Canterbury es una pintura al óleo sobre lienzo ejecutada en 1638, con dimensiones de 122 por 93.

El Retrato de William Laud, arzobispo de Canterbury es una pintura al óleo sobre lienzo ejecutada en 1638, con dimensiones de 122 por 93.3 centímetros, que representa al clérigo más elevado de la Iglesia de Inglaterra durante el reinado de Carlos I. Atribuido al taller de Anthony van Dyck, el principal retratista de la corte carolina, el cuadro se encuentra actualmente en la colección del Museo del Hermitage en San Petersburgo. La obra pertenece a un grupo de retratos estrechamente relacionados de Laud que Van Dyck y su estudio produjeron, reflejando tanto la prominencia del arzobispo en los asuntos religiosos y políticos de la Inglaterra de los años treinta del siglo XVII como la demanda de imágenes de esta controvertida figura. Aunque algunas fuentes identifican al artista como Anthony van Dyck mismo, la atribución sigue siendo debatida, ya que el corpus interno del museo lista al artista como desconocido y otras fuentes especifican producción de taller o estudio. La pintura ejemplifica la retratística formal y digna con que Van Dyck y su círculo representaban a los pilares del régimen de Carlos I.

Sujeto y significado

El retratado, William Laud (1573-1645), sirvió como arzobispo de Canterbury de 1633 hasta su juicio político e encarcelamiento en 1641. El retrato lo presenta con plena indumentaria eclesiástica: una cofia negra de Canterbury con parte superior plana y solapas laterales, un cuello blanco fruncido, una larga banda clerical blanca y voluminosas vestimentas negras con amplias mangas grises sobre una prenda interior negra. Su mano derecha descansa sobre un alféizar de piedra a la izquierda, mientras que la izquierda cuelga a su costado. El fondo es oscuro e indefinido, con un paño de fondo de tonos rojizos y marrones visible en la parte superior derecha. Esta composición carga con un peso iconográfico significativo. La abultada indumentaria eclesiástica, particularmente la sobana blanca con sus amplias mangas, era en sí misma un símbolo controvertido en la Inglaterra postreformada. Los puritanos veían la sobana como una reliquia de la idolatría católica romana, mientras que Laud defendía firmemente tales aspectos materiales del culto como dignos y necesarios para la belleza sagrada. La cortina roja y dorada en la parte superior derecha puede aludir a los paños de altar, otro elemento de la práctica ceremonial que Laud defendió frente a la oposición puritana. La pose, con el codo apoyado en un pilar, deriva de Tiziano y fue empleada por Van Dyck para sugerir integridad y poder. La expresión facial, con párpados pesados y cejas arqueadas elevadas, transmite autoridad contenida y cierta altivez, compensando la pequeña estatura física de Laud mediante la dignidad compositiva. El efecto general es de solemnidad majestuosa más que de calidez, apropiado para un prelado que declaró que el culto externo a Dios debía mantenerse con uniformidad, decencia y cierta belleza de santidad.

Técnica y estilo

La pintura está ejecutada al óleo sobre lienzo con una paleta dominada por negros, grises y blancos, punteada por tonos cálidos marrones y áreas densamente sombreadas. La luz incide fuertemente desde la izquierda, iluminando el rostro, las manos, el cuello y el brillo de las mangas grises, un recurso barroco característico que crea contraste dramático y enfoca la atención en la fisonomía del retratado y las cualidades texturales de los tejidos. La superficie está pintada con suavidad con un cuidadoso modelado de la carne y las telas, mostrando sutiles transiciones en las prendas negras y detalles nítidos en el cuello. Este refinado tratamiento, particularmente evidente en la representación de las manos, ha sido destacado en versiones relacionadas de la composición. La técnica refleja la influencia de la escuela flamenca en su realismo y atención al detalle, combinada con la elegancia y sobriedad típicas del período inglés de Van Dyck. El formato de tres cuartos de longitud, de 122 por 93.3 centímetros, era el estándar para la retratística de corte de este rango, permitiendo una escala suficiente para transmitir tanto la presencia del retratado como el elaborado vestuario. Inscripciones aparecen en la esquina inferior izquierda y una firma en la esquina inferior derecha, aunque el contenido preciso de estas inscripciones no se especifica en las fuentes disponibles. El estado de conservación y la superficie de la versión del Hermitage no se detallan en las fuentes, aunque una limpieza de la versión del Museo Fitzwilliam en 1981 reveló su calidad suprema y estableció su primacía entre los retratos relacionados.

Historia y procedencia

El retrato fue creado en 1638 en Flandes, según el registro de Wikidata, aunque el grupo más amplio de retratos relacionados se asocia con el período inglés de Van Dyck desde 1632 en adelante. La historia de la comisión de la versión del Hermitage específicamente no está documentada en las fuentes, aunque una fuente sugiere que Laud encargó un retrato a Van Dyck como parte de una serie de retratos de personalidades prominentes de la corte de Carlos I. La procedencia de la pintura del Hermitage antes de su adquisición por ese museo no se especifica en las fuentes disponibles. El cuadro se encuentra ahora en el Museo del Hermitage, habiendo ingresado a la colección por medios no detallados en las fuentes. Su historial de adquisición y cualquier registro de exposición permanecen sin documentar en los materiales proporcionados. El grupo más amplio de retratos relacionados, sin embargo, tiene una historia más trazable. La versión que se encuentra ahora en el Museo Fitzwilliam de Cambridge fue donada por Laud al St John's College de Oxford, su alma mater, y fue posteriormente adquirida a través de la Colección Ricketts y Shannon, legada por Charles Shannon en 1937. Otra versión en la National Portrait Gallery de Londres (NPG 171), fue adquirida en 1864 y mide 1232 por 940 milímetros. Esta versión de la NPG se especifica como posterior a Van Dyck, basada en una obra de 1636, y conserva lo que puede ser su marco auricular original de mediados del siglo XVII con máscaras de león estilizadas. Las National Galleries of Scotland conservan otras dos obras relacionadas: un dibujo a tiza sobre papel transferido de la National Gallery of Scotland en 1950 (PG 2106, 28.80 por 20.70 cm), y un grabado en línea sobre papel legado por William Finlay Watson en 1886 (EP II 122.6, 16.21 por 10.16 cm), ambos especificados como posteriores a Van Dyck por artistas desconocidos.

Contexto

Anthony van Dyck, armado caballero por Carlos I en 1632 y nombrado pintor principal en ordinario de sus majestades, pasó nueve años de intenso trabajo en la Inglaterra protestante produciendo retratos de la élite cortesana. Como católico romano, encontró particular acogida entre los simpatizantes católicos como Laud, cuyo anglicanismo alto se alineaba con la propia orientación religiosa de Van Dyck. El retrato pertenece a un período en que Laud se encontraba en el apogeo de su poder e influencia, habiendo sido nombrado arzobispo en 1633 y sirviendo además como Lord Tesorero de 1635 a 1636. La producción de múltiples versiones y copias por el estudio de Van Dyck era práctica estándar para retratos de retratados tan prominentes, con la participación del maestro artista variando de caso en caso. Para los retratos de Laud, los estudiosos consideran que Van Dyck probablemente pintó las manos y el rostro, dejando el resto para que lo terminaran los asistentes del taller. La existencia de más de cuarenta copias de esta composición atestigua su popularidad y la demanda de imágenes de este poderoso prelado. La recepción crítica se ha centrado en la penetración psicológica y la dignidad formal de las mejores versiones. El tributo de Edmund Waller a Van Dyck en los años treinta del siglo XVII, elogiando su capacidad para capturar no meramente la belleza sino el acto y el poder de un rostro, ha sido aplicado específicamente al retrato de Laud. El lugar del cuadro en la historia del arte radica en su ejemplificación de la retratística de corte de Van Dyck en su momento más contenido y autoritario, demostrando cómo el artista podía transmitir poder a través de la postura y la expresión más que mediante los emblemas y la extravagancia empleados en otras comisiones.

Legado

El retrato de Laud adquirió una potente resonancia en su vida posterior a medida que las fortunas históricas de su sujeto se invertían dramáticamente. En su diario del 27 de octubre de 1640, Laud registró un incidente inquietante: su retrato había caído de la pared, la cuerda rota, el cuadro boca abajo en el suelo. Notó que casi todos los días le amenazaban con la ruina en el Parlamento, y rezó para que esto no fuera un presagio. Menos de dos meses después, fue arrestado por traición y encarcelado en la Torre de Londres. Fue decapitado en 1645 tras el estallido de la guerra civil. Esta anécdota transformó el retrato en una especie de memento mori de la fortuna política, otorgándole un macabro interés biográfico. La influencia posterior de la imagen se extendió a través de numerosas copias y adaptaciones que sostuvieron el recuerdo visual de Laud a través de los siglos. Una adaptación posterior particularmente significativa es el retrato de Trewithen House, Cornwall, que reelabora el prototipo de Van Dyck en un rótulo arquitectónico en trompe l'oeil con inscripciones latinas y decoración heráldica, sugiriendo un propósito conmemorativo o incluso funerario. Esta versión, con su retratado más envejecido y aprehensivo, demuestra cómo la imagen de Laud podía ser reutilizada para diferentes contextos políticos y devocionales, particularmente por familias de la Iglesia alta y tories que mantenían simpatía con sus principios religiosos. La proliferación de copias grabadas, incluyendo las de William Faithorne publicadas por Sir Robert Peake a principios de los años 1640, diseminó ampliamente la imagen y la estableció como la semejanza canónica del arzobispo. El retrato se erige así como documento no solo del arte de la corte carolina sino de las controvertidas herencias religiosas y políticas del período de la Guerra Civil Inglesa, su función original como celebración del poder transformada por la historia en algo más complejo y ambivalente.

Archbishop Laud
Archbishop Laud, Anthony van Dyck

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